
Pasamos un tercio de nuestras vidas en el dormitorio, y la comodidad allí no se refiere solo a aumentar la temperatura del ambiente. Se trata de cómo esa temperatura llega hasta nosotros: de forma silenciosa, limpia y sin desperdiciar energía. Cuando la noche se vuelve fría, un calentador de dormitorio debe calentar el espacio rápidamente, sin secar el aire ni interrumpir nuestro sueño. Ese es el objetivo de los calentadores de calor radiante modernos; ese es también el punto de partida cuando hablamos de un sistema de calefacción cómodo y eficiente.
Lo que realmente importa, desde el punto de vista técnico
Un calentador de infrarrojos para dormitorios entrega calor de la manera en que debería hacerlo: como si fuera el sol en una mañana fresca. La energía infrarroja afecta directamente a las personas y los objetos, calentando primero las superficies y dejando el aire tranquilo. En la práctica, la habitación se siente más acogedora más rápido, y la unidad funciona menos, lo que ayuda a controlar el consumo de energía. Combinamos este elemento de calor radiante con un modo de convección asistida por ventilador, para equilibrar la temperatura, además de un termostato integrado para mantenerla estable.
Está diseñado para conectarse a un enchufe estándar de 120 V, y su tamaño es lo suficientemente compacto como para colocarse junto a la cama o debajo del escritorio. La seguridad está garantizada: protección contra vuelcos, protección contra sobrecalentamiento y un revestimiento que mantiene la superficie fresca al tacto.
Por qué funciona bien en el dormitorio
La comodidad en el dormitorio es algo personal. Queremos que el calor llegue rápidamente, permanezca constante y no haga que el aire se sienta seco. El calor infrarrojo logra esto al calentar directamente al cuerpo, por lo que nos sentimos cómodos incluso a una temperatura de aire ligeramente más baja. Esto puede significar costos de operación más bajos en comparación con calentar toda la casa, además de menos corrientes de aire que nos despierten.
El calentador funciona en silencio; no hay zumbidos que interrumpan el descanso. El calor suave y uniforme puede ayudar a relajar los músculos mientras nos preparamos para dormir. Es una forma práctica de proporcionar calor donde y cuándo lo necesitamos.
Algo que debemos tener en cuenta
Dado que el calor infrarrojo calienta primero a los objetos y a las personas, el aire en la habitación puede tardar un poco más en calentarse si hay corrientes de aire o si el aislamiento no es bueno. Para obtener mejores resultados, oriente la unidad de modo que ilumine la cama y las superficies importantes. Utilice el modo de convección para ayudar al movimiento del aire.
Colóquelo sobre una superficie estable y nivelada, lejos de las mantas y cortinas, y asegúrese de dejar espacio alrededor: al menos tres pies en todos los lados. Esta unidad está diseñada para uso en interiores. El revestimiento permanece frío, pero el elemento de calefacción se calienta durante su funcionamiento. Conéctelo directamente a un enchufe, evitando usar extensiones eléctricas. Así obtendrá comodidad fiable y constante, noche tras noche.