
¿Por qué diseñamos nuestros calentadores de baño para que puedan desmontarse? Los baños son un lugar hostil para los equipos electrónicos. Debido al vapor, la humedad y las constantes fluctuaciones de temperatura, los elementos calefactores sufren mucho daño. Durante mucho tiempo, la forma en que se fabricaban estos calentadores era un verdadero problema para quienes se encargaban de mantener los edificios en buen estado. La mayoría de los calentadores de pared están completamente sellados. Si uno de los tubos se daña después de unos años, no hay otra opción que quitar todo el equipo de la pared y desecharlo. Nos pareció algo incorrecto. Por eso, decidimos hacerlo de otra manera. La idea detrás del “módulo” En lugar de un único bloque grande e indivisible, dividimos el calentador en partes separadas. Mantuvimos el armazón eléctrico y los soportes de montaje aparte del módulo calefactor en sí. Esto es importante porque, si alguna parte falla, no es necesario desmontar todo el equipo. Basta con reemplazar el tubo infrarrojo y el reflector correspondiente. Es un proceso rápido, no requiere trabajos complejos. Reparar sin complicaciones Reemplazar un tubo no debería ser como realizar una cirugía abierta en la pared. Utilizamos conectores estándar, por lo que es simplemente un proceso de “conectar y usar”. Basta con desconectar el elemento viejo y dañado, insertar uno nuevo y listo. Así, lo que antes tomaba horas ahora solo lleva unos minutos. Además, dado que los baños son muy húmedos, nos aseguramos de que los sellos sean sólidos. Al reemplazar un módulo, la placa de control principal queda protegida de la humedad. Puedes reparar una lámpara dañada sin preocuparte por dañar el resto del equipo. El sacrificio Bueno, seamos honestos: este enfoque no es “perfecto” en todos los aspectos. Dado que utilizamos más tornillos y conectores que en un único bloque de metal soldado, el calentador es ligeramente más grande. Perdemos un poco de espacio. Pero, en nuestra opinión, ese es un precio razonable. Prefiero tener un calentador un poco más grande que pueda repararse fácilmente, en lugar de uno muy pequeño que se convierte en un simple adorno en cuanto se daña alguna pieza. Y además, existe una ventaja oculta: estas conexiones modulares evitan que el chasis se deforme cuando hace mucho calor. Esto permite que el reflector esté siempre en posición correcta, de modo que el calor llegue al suelo donde realmente debe estar, en lugar de desperdiciarse en las paredes.