
Cómo calentar el baño (sin tener que esperar)
¿Alguna vez ha salido de una ducha caliente y entrado en un baño que parece un congelador? Es algo realmente horrible. La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire, pero en una habitación donde hay corrientes de aire, ese calor se dispersa hacia el techo, mientras usted sigue temblando.
Por eso utilizamos calentadores infrarrojos de tipo espejo. En lugar de luchar contra el aire, estos dispositivos envían el calor directamente hacia usted. Es como entrar en un lugar soleado en un día de invierno: siente el calor de inmediato.
El secreto está en el cuarzo.
Utilizamos elementos calefactores de cuarzo que se calientan en cuestión de segundos. Dado que emiten radiación de onda corta, el calor llega directamente a la piel, en lugar de rebotar en su superficie. Esto es muy útil en vestidores o baños donde hay corrientes de aire. Así, no experimentará ese frío desagradable cada vez que se aleje un poco del calentador.
Por qué es importante el “espejo”.
Los espejos no están allí solo para dar un aspecto bonito. Colocamos reflectores de aluminio de alta reflectividad detrás del tubo de cuarzo para dirigir toda esa energía hacia adelante. Piense en ello como una linterna: sin el reflector, la luz se dispersa por todas partes. Con él, se obtiene un haz de luz concentrado. Si no lo hiciéramos así, aproximadamente la mitad del calor se perdería en las paredes o el techo. Al concentrar el haz de luz, podemos calentar mejor el ambiente sin tener que aumentar la factura de electricidad.
Algunas cosas a tener en cuenta durante la instalación.
Estos dispositivos suelen funcionar con circuitos de 220V-240V, así que asegúrese de que su instalación eléctrica esté en buen estado. Además, preste especial atención a los sellos herméticos. El agua y la electricidad no son amigos; la humedad puede dañar los terminales eléctricos. Asegúrese de que la clasificación IP sea adecuada para el lugar donde colocará el dispositivo.
Un último consejo: la ubicación es clave. Debido a que el calor está muy concentrado, es intenso justo frente al calentador, pero disminuye rápidamente a medida que uno se aleja. Si lo coloca en el lugar incorrecto, tendrá zonas calientes y rincones helados. Tómese un poco más de tiempo para planificar exactamente dónde se encontrará cuando encienda el calentador. Su piel se lo agradecerá.