
En la línea de producción, el vidrio recubierto con tinta cerámica no espera a nadie. Si la etapa de secado se alarga o si el perfil térmico no es adecuado, se obtiene un curado incompleto, una mala adherencia de la tinta y un vidrio que no pasará las pruebas de calidad posteriormente. Eso significa desechos, trabajo adicional y una velocidad de producción que nunca alcanza los niveles esperados.
Lo que hacemos técnicamente Secamos la tinta cerámica utilizando infrarrojos de onda corta, a través de emisores de cuarzo, lo cual permite una transferencia de calor rápida y eficiente en la superficie del vidrio. El sistema mantiene un control preciso de la temperatura: ±1% en la superficie del vidrio. De esta manera, la tinta se cura sin dañar el sustrato. La potencia máxima se ajusta según la velocidad de producción, y la zona de calentamiento está diseñada para crear un campo térmico uniforme, evitando así zonas calientes y frías que puedan causar estrés térmico en el vidrio. La recuperación de la temperatura también es rápida: se alcanza la temperatura normal en segundos después de detener la operación. Así, no hay necesidad de preocuparse por las variaciones de temperatura cuando se vuelve a iniciar la producción.
Esto es motivo suficiente para utilizar este método en el procesamiento de vidrio: el calentamiento preciso afecta directamente la calidad del producto. Con un secado controlado por infrarrojos, la tinta cerámica se cura rápidamente y de manera uniforme, y la calidad del recubrimiento se mantiene constante de turno en turno. Se reducen los rechazos debido a colores irregulares, mala adherencia o burbujas en la superficie del vidrio. También se reduce el trabajo adicional necesario para corregir problemas relacionados con la tinta que sigue siendo pegajosa antes de ser utilizada en procesos de laminación o sellado de vidrios aislantes. Además, este método reduce el consumo de energía en comparación con sistemas que utilizan calor convectivo, ya que los infrarrojos actúan directamente sobre la tinta, en lugar de calentar toda la habitación. En líneas de producción de alta capacidad, este método permite mantener una velocidad de producción alta sin tener que reducirla para proteger el vidrio.
En resumen: es una forma práctica de mantener la línea de producción en funcionamiento.
Qué debe tener en cuenta El secado por infrarrojos depende de la velocidad de producción, de la emisividad del vidrio y del espesor de la tinta. La densidad de potencia y el tiempo de exposición deben ajustarse según la formulación específica de la tinta; no hay atajos posibles. Los emisores son compactos, pero su alineación y distancia entre sí son importantes. Es necesario mantener un plano focal consistente y tomar en consideración la expansión térmica.
Tenga en cuenta que la vida útil de las lámparas será menor si se utiliza una potencia muy alta. Incluya períodos de mantenimiento en el calendario de trabajo y mantenga elementos de cuarzo de repuesto a mano.